25 may. 2013

CALLOS Y PASTILLAS


Pedir peras al olmo es pedir lo imposible, pero.. ¿que es lo imposible? como decía Einstein, la intuición es mas importante que el conocimiento; el hombre en su evolución contínua sigue intuyendo e investigando, luego los resultados seguirán sorprendiéndonos.
Según leo en la revista "Muy interesante", hace tiempo que los neurocientíficos trabajan para identificar las moléculas que permitan sacarle el máximo partido a nuestro órgano pensante y de paso, eviten los achaques propios del envejecimiento, si llegamos ha ese logro, los 100 años de longevidad estarán garantizados!!.La pregunta del millón sería..¿podrá una píldora hacer feliz a una persona? la respuesta hoy no se sabe (que yo sepa) pero como decía antes, si intuimos el camino es posible que lo encontremos.
En su artículo la revista, sigue diciendo de que también es posible la creación de una píldora para tener una supermemoria y que lo ideal seria que así mismo emulara químicamente los beneficios del ejercicio físico, puestos a pensar o a intuir no nos quedemos cortos, lo que particularmente no quiero intuir es que los sentidos como los olores y sabores dejen de existir y estoy pensando en los callos de los viernes que paradojicamente me los como juntamente con una pastilla cuando me acuerdo de llevarla encima.


2 comentarios:

  1. La cuestión, amigo Toni, es la respuesta a la pregunta: ¿Y en qué condiciones físicas llego y sigo viviendo? Porque, claro, si mis vida va a ser cuasi vegetativa... pues, ¡hemos llegado donde teníamos que llegar! Claro que si las pastillitas milagrosas potencian esqueleto, músculos y todo lo que realiza el cerebro, además de llevar adelante la fisiología de todos los órganos, pues bueno, pues vale, me tomo la pastilla. Muy buena tu reflexión.

    Un gran saludo, Toni.

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  2. Hola Antonio,
    Siguiendo con la intuición, siempre he pensado que vivir no es vegetar, más bien es sinónimo de movimiento, lo cual quiere decir que nuestro sistema fisiológico debe estar activo y en forma. Espero, porque lo intuyo, que las pastillitas milagrosas como bien dices hagan honor a su nombre y que nuestra generación las pueda disfrutar.
    Hace dos años me intervinieron y extirparon un meningioma en el frontal del cerebro, estoy muy bien, debo de tomar pastillas de momento antes de disfrutar de los callos, como ves aquí relaciono un poco todo y gracias a la ciencia con sus pastillas y al cerdo con su tripa vamos pasando la vida felizmente dentro de lo que podemos.
    Te deseo que tú también tú la disfrutes
    Un abrazo

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