26 may. 2014

PENSANDO EN POSITIVO



Braulio, hoy se ha levantado  mas temprano de lo habitual, debe ordeñar las vacas antes de ir  a comprarse unas botas, tiene disparado el ácido úrico y padece de gota, su dedo gordo enrojecido le duele un montón,  piensa que con unas buenas botas se le solucionará el problema ya que sus viejos y rígidos zapatos están rotos y con la suela desgastada,  hace meses que no baja  al pueblo y se ha puesto el traje de las ocasiones, duda entre si ponerse los zapatos  de cuando se casó, o ir con los viejos, como el día está lluvioso, decide seguir con los viejos ya que seria una pena que los zapatos nuevos se le mojaran. Andando  por el camino un tanto resbaladizo, llega al pueblo y se compra sus anheladas botas, le encajan a la perfección, son suaves, se siente super cómodo, como  para no seguir sufriendo con los pies, además con el forro interior de borreguito, son calentitas y apropiadas contra el frío que hace;  como el camino está mal, decide no ponérselas y regresar con los zapatos viejos. De vuelta, Braulio resbala y se cae con tan mala pata que se dá un fuertísimo golpe contra una piedra justo en su dedo enrojecido, el grito de exclamación de dolor, fue tal, que hasta sus vacas que estaban comiendo, volvieron al unísono la cabeza hacia la puerta adivinando de quien era ese grito, al instante, acertó a pasar por el lugar un conocido de Braulio que al verlo retorciéndose de dolor y con el pie ensangrentao, llama rápidamente a la ambulancia; de camino al hospital Braulio piensa..., ¡menos mal que no me puse las nuevas botas, seguro que las hubiera roto!

10 comentarios:

  1. Este buen hombre no se cuidada, ni con la comida ni con las botas.
    Una cosa trae la otra.
    Hay un refrán que dice mas o menos. " Quien no para antes de harto, no para después de cansado.

    ResponderEliminar
  2. Seguramente que Braulio comía mucha carne animal, el ácido úrico no aparece por arte de magia

    ResponderEliminar
  3. Braulio actuó como muchas personas que tiene ya sea la ropa zapatos o abalorios tan guardados años y años, hasta se les olvidan donde los tienen.

    Que bonita la marcha del senderismo disfrutando de la naturaleza.

    Gracias por la gentil visita

    ResponderEliminar
  4. Pues sí, José, si es verdad que cada uno de nosotros llevamos un Braulio dentro y hubiéramos actuado similarmente aunque no todos hubieramos pensado en positivo
    Bienvenido al Club y salud hasta los 100ypico!!!

    ResponderEliminar
  5. Recuerdo aquello de que el que no se conforma es por que no quiere.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  6. Icue, bienvenido a este blog, tienes razón, la conformidad "bien entendida" es básica en esta vida
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  7. Es un relato estupendo, Toni. Braulio actúa como frecuentemente hacen personas que viven solas o en pueblos pequeños: hasta la ropa se suele "picar" de guardarla como una reliquia. No, no es ambición, es el cuidado que se tiene con lo que se considera de valor. Cuando se desaloja una casa antigua se rescatan gran cantidad de viejos recuerdos tan cuidadosamente guardados que se puede descifrar la personalidad de quienes vivían en ella. Braulio es el ejemplo de saber lo que cuesta trabajar para conseguir, aunque no sea usado, los modernos adelantos de los que siempre careció. Excelente, Toni.

    Un abrazo querido amigo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ANtonio , es un chiste hecho relato, como bien dices, es el cuidado que se tiene con lo que se considera de valor, es verdad, hoy en esta sociedad de consumo esta actuación no interesa, mejor romper botas cada año.
      Un abrazo toacayo

      Eliminar
  8. Jajaja Pobre Braulio, una desgracia su vida, pero qué buen relato!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Myriam, gracias por asomarte por acá con esa sonrisa, bienvenida al club
      Salud hasta los 100ipico

      Eliminar