1 ene. 2014

SÁNATE A TI MISMO


Este primer post del 2014 y siguiendo en el camino de los "100ipico", no podía por menos que hacer referencia a la salud, ésta, no deja de ser un reflejo de las acciones que llevamos a cabo, luego.. el estado de nuestra salud, es consecuencia directa de nuestras acciones, si yo, como mal, la salud empeorará, tendré que acudir a un médico, éste, me recetará según su criterio y las normas establecidas,  a partir de aquí, entraremos en un circulo vicioso nada aconsejable; de todo esto, la Dra. Ghislaine Lanctot, nos habla de la "medicina del alma", de la enfermedad con una visión que no es precisamente la que contempla nuestro sistema médico actual.
Entrevista realizada por Victor-M.Amela a Ghislaine Lactot, ex médica canadiense y autora del libro "La mafia médica", en el que cuestiona el sistema médico actual.

Estoy griposo, ¿qué me receta?
–Nada.

¿Ni un poquito de Frenadol?-¿Para qué? ¿Para tapar síntomas? No. ¡Atienda a sus síntomas, escúchese! Y su alma le dará la receta.

Pero, ¿me meto en la cama o no?–Pregúnteselo usted mismo, y haga lo que crea que le conviene más. ¡Crea en usted!

¡A los virus les da igual lo que yo crea!–Ah, ya veo: elige usted el papel de víctima. Su actitud es: “He pillado una gripe. Soy víctima de un virus.   ¡Necesito medicinas!”. Pues sí, como todos...–Pues allá usted... Mi actitud sería: “Me he regalado una gripe. ¡Soy la única responsable! Debo cuidarme un poco”. Y me metería en cama, reposaría, me relajaría, meditaría en cómo me he maltratado últimamente...

¿Se ha “regalado” una gripe, dice?–¡Sí! Tu enfermedad viene de ti, no viene de fuera. La enfermedad es un regalo que tú te haces para encontrarte contigo mismo.

Pero nadie desea una enfermedad...–Tu enfermedad refleja una desarmonía interior, en tu alma. Tu enfermedad es tu aliada, te señala que mires en tu alma, a ver qué te sucede. ¡Dale las gracias: te brinda la ocasión de hacer las paces contigo mismo!

Quizá sea más práctica una pastillita...–¿Hacer la guerra a la enfermedad? Eso propone la medicina actual, y las guerras matan, traen siempre muertes.

No me dirá ahora que la medicina mata...–¡Un tercio de las personas hospitalizadas lo son por efectos medicamentosos! En Estados Unidos, 700.000 personas mueren al año a causa de efectos secundarios de medicamentos y de tratamientos hospitalarios.

Morirían igual sin medicamentos, oiga.–No. No si cambiamos el enfoque: la medicina actual ha olvidado la salud, ¡es una medicina de enfermedad y de muerte! No es una medicina de salud y de vida.

¿Medicina de enfermedad? Acláremelo...–En la antigua China, un acupuntor era despedido si su paciente enfermaba. O sea, ¡el médico cuidaba de la salud! ¿Ve? Toda nuestra medicina es, pues, el fracaso total.

Prefiere medicinas alternativas, pues...–Respetan más el organismo que la medicina industrial, desde luego: homeopatía (¡será la medicina del siglo XXI!)acupuntura,fitoterapia,reflexoterapia, masoterapia...la practica del yoga..la meditacion .. Son más baratas...
y menos peligrosas.

Pero no te salvan de un cáncer.–¡Dígale eso a la medicina convencional! ¿Te salva ella de un cáncer?

Puede hacerlo, sí.

–Lo que hará seguro es envenenarte con cócteles químicos, quemarte con radiaciones, mutilarte con extirpaciones...
¡Y, encima, cada día aparecen más cánceres! ¿Por qué? Porque la gente vive olvidando su alma (que es divina): la paz de tu alma será tu salud, porque tu cuerpo es el reflejo material de tu alma. Si te reencuentras con tu alma, si la pacificas..., ¡no habrá cáncer!

Palabras bonitas, pero si un hijo suyo tuviese un cáncer, ¿qué haría usted?–Alimentaría su fe en sí mismo: eso fortalece el sistema inmunitario, lo que aleja al cáncer. ¡El miedo es el peor enemigo! El miedo mina tus autodefensas. ¡Nada de miedo, nada de sumisión al cáncer! Tranquilidad, convicción, delicadeza, terapias suaves...

Perdone, pero lo más sensato es acudir a un oncólogo, a un médico especialista.–La medicina convencional debiera ser sólo un último recurso, y muy extremo... Y si tu alma está en paz, eso jamás te hará falta.

Bien, pues tengamos el alma pacificada... pero, por si acaso, pongámonos vacunas.
–¡No! Las fabrican con células ováricas de hámster cancerizadas para multiplicarlas y cultivarlas en un suero de ternera estabilizado con aluminio (eso la de la hepatitis B, con su virus): ¿inyectaría usted eso a sus hijos?

Les he hecho inyectar ya varias...–Y yo a los míos: fui médico, y por entonces no sabía aún todo lo que hoy sé... ¡Pero hoy mis hijos no vacunan ya a sus hijos!

Yo creo que seguiré vacunándolos...–¿Por qué? La medicina actual mata moscas a martillazos: no siempre muere la mosca, pero siempre rompe la mesa de cristal. Son tantos los dañinos efectos secundarios...

¿Por qué abominó usted de la medicina?

–Yo me hice médico para ayudar. Me dediqué a la flebología, a las varices. Llegué a tener varias clínicas. Pero fui dándome cuenta del poder mafioso de la industria médica, que atenta contra nuestra salud, ¡que vive a costa de que estemos enfermos! Lo denuncié... y me echaron del Colegio de Médicos.

O sea, ya no puede usted recetar...

–¡Mejor! Los medicamentos están fabricados pensando en la lógica industrial del máximo beneficio económico, y no pensando en nuestra salud. Al revés: si estamos enfermos, ¡la mafia médica sigue ganando dinero!

¿Y a quiénes tilda de “mafia médica”?–A la Organización Mundial de la Salud (OMS), a las multinacionales farmacéuticas que la financian, a los gobiernos obedientes, a hospitales y a médicos (muchos por ignorancia)... ¿Y qué hay detrás? ¡El dinero!

No escoge usted enemigos pequeños...–Lo sé, pero si me hubiera callado, hubiese enfermado y hoy estaría ya muerta.

¿Cuál ha sido su última enfermedad?–Hace dos días, ja, ja... ¡una diarrea!

Vaya: ¿qué reflejaba eso de su alma?–Oh, no sé, no lo he analizado... Me he limitado a no comer... ¡y ya me siento bien!

Pero se pasa mal, ¿eh...?
–Ja, ja... Si la enfermedad te visita, ¡acógela, abrázala! ¡Haz la paz con ella! No salgas corriendo como loco en busca de un médico, de un salvador... Tu salvador vive dentro de ti. Tu salvador eres tú. ¡Tú eres dios! 

9 comentarios:

  1. Desde mi punto de vista hay mucha realidad en todo lo que dice, pero pienso que tampoco hay que caer en extremismos. Mi propia esposa tuvo cáncer de mama hace 7 años. La razón del cáncer, quien lo puede saber. Pero el que sea cosa pasada, se lo debe a la cirujia, pero sobre toda a la rapidez del diagnostico y operación. Se lo detectaron en lunes, hicieron las biopsias el jueves, y fue operada al siguiente lunes, 7 días desde el diagnostico. Con la S.Social a saber cuando le habría tocado esperar. Era invasor y maligno, y se había duplicado en una semana. Con lo de las multinacionales farmacéuticas totalmente de acuerdo, estamos en sus manos.

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  2. Me gusta tu comentario Marcos, yo también estoy de acuerdo en lo que dices de que no hay que caer en extremismos, aunque en general me decanto por las terapias naturales, la toma de conciencia y como último recurso la medicina tradicional con cirujia llegado el caso, Creo que hay que buscar el equilibrio en todo en esta vida y tomar lo mejor de cada cosa; yo, también tuve que pasar por el quirófano hace unos pocos años y gracias a ello y no se hasta que punto por mi aptitud, estamos ahora comunicándonos.
    Un abrazo

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  3. Toni, hasta que nos acostumbremos a este pensamiento pasará mucho tiempo. En muchas de las cuestiones que plantea la Dra. Ghislaine Lanctot son ciertas pero en algún caso, en su momento han sido una tabla de salvación. Un ejemplo lo tenemos en la vacuna del tétanos, la viruela etc. A pesar de ello, la vida moderna y las inmensas ganancias de estas locas multinacionales, como dice la Dra., cada día abaratan los costes al precio que sea y te dan miles de gatos por una sola liebre. Es indudable que posee razón y la cuestión está en manos del sistema inmunitario, que investigan poco y no nos dicen los resultados. ¿Te imaginas que se potenciase el sistema inmunitario hasta el punto de no vender medicinas? ¡Menuda catástrofe! Esperemos que cada día sean más honrados los médicos y personal sanitario.

    Un abrazo, Tocayo.


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  4. Antonio me imagino lo que dices sobre si se potenciase el sistema inmunitario, tal vez el negocio vendría en ¿como potenciar el sistema inmunitario al máximo? una vacuna especial? quien la podría comprar? ya estamos en el mismo sitio, no sé como, pero el negocio estaría por encima de todo, somos así y no le veo yo arreglo general, pero si, individualmente, nadie nos prohíbe las terapias naturales, yo estoy cada vez mas volcado en ellas
    Un abrazo tocayo

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  5. Lo importante es que, en todo halla variedad de ofertas y que cada cual elija, según su buen entender y su pre ocupación por su salud.
    Siempre habrá quien haga las cosas por sentimiento, entrega y servicio, o quien haga su oficio mirando más por sus intereses.
    Hay quien perfecciona el sistema y quien se aprovecha. Quien lo usa y quien abusa.
    En nosotros está el fijarnos, por nuestro propio interés.

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  6. Estamos de acuerdo Francisco, de todo hay en la viña del señor y habrá que saber escoger, en ello estamos, lo malo es que abunda mas lo malo que lo bueno, es fácil equivocarse, máxime cuando se anuncia y se vende con engaño mas éste último.
    Salud

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  7. Ni todos los mecánicos son iguales, los médicos tampoco. Afortunadamente nosotros podemos elegir que nos cuiden o cuidarnos.

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  8. Después de leer atentamente las declaraciones de la Doctora Ghislaine, cada cual que escoja su camino.
    No podrá decir, que no habla claro. Aunque podrá mirar a otro lado o decir que no oye ni ve.
    Como la canción de Bob Dilan.
    Una cosa es prevenir y otra curar. Yo prefiero la precaución. La prevención.
    Muchos tememos que de viejecitos tengamos parkison, elzaimer ,etc. pero yo me pregunto
    ¿ Es que todos hemos llevado la misma vida ? No será que cada cual se labra su futuro.
    Me gustaria que los médicos se dedicaran más a la prevención, a que no perdieramos la salud.

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  9. Pues si Francisco así debería ser, pero...la pela es la pela, de todos modos tampoco lo hacemos tan mal en general porque la expectativa de vida no hace mas crecer, lo que tengo claro es que nos tenemos que cuidar mucho, yo, como tú estoy por la prevención
    Salud

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